Una guitarra, una canción...


de pronto le hace

una canción

a su guitarra

aunque ya sepa

soñar

y cantar de madrugada

ella nunca se queja

tan solo vibra

con sus cuerdas

del alma,

qué le hace

que su voz

como su ser

a veces esté desafinada,

entonces, ella y él

hacen su coro dispar

de una tonada,

ella se deja tocar

una canción

de amor o de ilusión,

él se deja mecer

con su pasión

en su madera de piel

desaforada,

acaricia sus cuerdas

de mujer

resuenan en su ser

las notas

que le hacen renacer

dos gotas esperanza

entre vibrar y pensar

soñar y acontecer

se va llenando de luna

su añoranza

y a la sombra

de cualquier amanecer

él y su guitarra

vuelven a ser

tan solo una canción

que se pierde

en la distancia…

songorocosongo@icloud.com